Niña y niño con violines. Ensayo. «Pioneros: Escenas de los primeros 5 años del Sistema de Orquestas Sinfónicas Juveniles e Infantiles de Venezuela». Caracas, Venezuela, ca. 1975-1980: © Antonio Huizi

Foto-portada: Músicamundi. Una orquesta, un sueño, un país

Fecha de publicación: diciembre 1, 2025

“La música es intangible, existe solo en el momento en que es aprehendida, pero aun así puede alterar profundamente nuestra manera de ver el mundo y nuestro lugar en él”.[1]

David Byrne

¿Qué sería de nuestro mundo sin música? Es imposible imaginarlo. Por doquier hay melodía, ritmo y armonía: religiones, ritos de iniciación, celebraciones… un coro sagrado o profano, un canto de ordeño, un Aleluya. En todas las latitudes hay sonoridad, hay notas que invitan a sentir. Una gama de emociones acompaña a quien escucha y a quien canta, a quien compone y a quien interpreta… una melodía puede inspirar felicidad exultante o tristeza infinita; podemos sentir esperanzas, pero también temor; podemos ser mejores con ella y a través de ella; recibimos mensajes y los enviamos. La música es tan poderosa, tan total que traspasa el ámbito de la desmemoria, como hemos visto en casos de personas con padecimientos como el Alzheimer, y a pesar del olvido que nubla, una letra, una canción, puede despertar por instantes el recuerdo.

Nuestro atlas del año 2025 llega a su última página rindiendo honores a quienes han llenado nuestro espacio y memoria de obras maestras, de directores extraordinarios, Glass Marcano, Gustavo Dudamel, Rubén Capriles —celebrados en el mundo entero—. El mes de diciembre celebra a la música, a los músicos y a un proyecto inmenso, nacido en 1975 de la mano del maestro José Antonio Abreu, el Sistema de Orquestas Sinfónicas Juveniles e Infantiles de Venezuela, que ofrece oportunidades a los niños para que se acerquen a la música, puedan hacerla suya, llevarla a sus hogares y, luego, al mundo.

En entrevista realizada por Cristina Raffalli[2] a José Antonio Abreu,[3] el maestro decía:

“El Sistema busca la formación, a la más temprana edad, de individuos integrales para la sociedad porque la música y lo que ella implica en términos de crecimiento y alimento personal, de dinámica familiar y gozosa participación comunal, se incorpora de manera natural y espontánea a la existencia de esos miles de niños, niñas y adolescentes, cuando ellos conviven y crecen en las orquestas y coros. De esta forma, la música se convierte en estrategia de cohesión social e irradia sus efectos edificantes sobre cada alumno, su familia y la comunidad en la que habitan los niños de las orquestas y coros”.

Antonio Huizi[4] (VE,1954), fotógrafo y autor de nuestra foto de portada del mes de diciembre, por su parte afirmaba:

“A partir del año 1975 formé parte de un reducido grupo de personas que se reunieron con el propósito de fundar una Orquesta Sinfónica Juvenil. Con el transcurrir de los años, esta iniciativa, a cargo del maestro José Antonio Abreu, se convirtió en un movimiento musical de importancia mundial conocido como «El Sistema». La serie de fotografías que veremos a continuación fueron publicadas en Pioneros: Escenas de los primeros 5 años del Sistema de Orquestas Sinfónicas Juveniles e Infantiles de Venezuela (ArtiCruz 2014), un libro que registra la actividad de la orquesta durante sus primeros cinco años de vida y resultado de un trabajo en equipo junto a la periodista María Gabriela Méndez y Alejandro Blanco-Uribe…147 fotografías restauradas luego de un lapso de 35 años y acompañadas de textos. La publicación fue patrocinada por los talleres de Carlos Cruz-Diez, ArtiCruz, en Panamá.»[5]

La fotografía Niña y niño con violines, tomada durante un ensayo en ese período inicial de vida del Sistema registra a los jóvenes con sus instrumentos relucientes, los arcos en posición, sus miradas dirigidas a la partitura y una concentración absoluta. Ninguna distracción parecía posible en ese instante; detrás de los niños nítidamente retratados están tres más, todos comparten la misma actitud revelada, una felicidad que trasciende lo evidente, la de tomar el instrumento y descubrirlo. La belleza en sus dedos y en sus ojos, el arrullo de Venezuela para sus propios niños y para todos los países que han recibido el Sistema como método y la música como bendición.

Despedimos el año 2025 y nuestro Atlas para los niños con una cita de Héctor Guillermo Villalobos,[6] contenida en el calendario y nuestro agradecimiento por habernos seguido a lo largo de este año en nuestra sección “Foto-portadas”:

“El niño es un ovillo de lana candorosa/ La canción es la rueca que lo hila en la noche…/ Arrunango… Arrunango/ Paz. Caricia. Inocencia. Protección. Nido. Sueño…”


[1] Byrne, David. (2017). Cómo funciona la música. Penguin, Barcelona.

[2] https://prodavinci.com/jose-antonio-abreu-el-demiurgo/

[3] José Antonio Abreu (VE, 1939-2018). Economista, músico, director de orquestas, promotor cultural, político, docente venezolano, creador del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela. Fue Embajador de Buena Voluntad de la UNESCO y el Sistema Nacional de Orquestas del maestro Abreu, resultó galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes en el año 2008.

[4] Diseñador y fotógrafo, artista: https://antoniohuizi.com/biografia/

[5] https://antoniohuizi.com/pioneros-2/

[6] Antonio Estévez (música), Héctor Guillermo Villalobos (poesía). Arrunango. Canción de cuna.

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