Valencia, estado Carabobo, Venezuela, 1986.
Fotógrafo y artista visual, Leonardo Almao es egresado de la Escuela de Artes Plásticas Arturo Michelena, en el estado Carabobo, y licenciado por la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez. Actualmente reside y trabaja en Caracas.
Almao utiliza material fotográfico y objetual encontrado para transmitir en su obra circunstancias azarosas. Sus estrategias de creación son la intervención y el collage, como una muestra de las infinitas posibilidades de la fotografía, más allá del registro documental. Elabora narrativas dónde el rescate de lo descartado funciona como metáfora de transformación y resiliencia en ámbitos de crisis personales y colectivas. El cuestionamiento a los problemas de autoría en el hecho fotográfico es un tema de fondo que se mantiene a lo largo de toda su investigación. Ha incursionado en el videoarte e incorpora cerámica fragmentada, vasijas y utensilios con inscripciones hechas por el autor combinando épocas, usos y conceptos.
La práctica artística de Almao prioriza el proceso antes del resultado final. Su oficio de recolector de imágenes, encuentra referentes como el desarraigo, la memoria, la sexodiversidad, la migración o el olvido para generar un discurso crítico. Las ideas de archivo y su relación con la preservación le proporcionan un hilo conceptual sólido, en la intención de reconstruir −como en un proceso arqueológico en su acepción de simulacro− espacios, identidades o situaciones, sin embargo, no sólo rescata, sino que incorpora nuevas realidades a esos “residuos” culturales. El axioma “toda arqueología de materiales es una arqueología humana” pareciera ser una premisa que caracteriza su producción.
En Seed China (2020), uno de sus proyectos más emblemáticos, realizó 50 collages fotográficos a partir del hallazgo de imágenes de ciudadanos chinos en las calles de Valencia; el proceso de recolección del material duró mas dos años, y con la técnica de la rasgadura o el corte reconstruido, planteó alegorías sobre fenómenos migratorios y de identidad.
En La ruina invisible (2021), la intervención con borrado sobre registros documentales de contexto político, como monolitos, estatuas y personalidades, plantean la duda en el espectador y le dan la posibilidad de resignificar el conjunto a partir del objeto ausente. El desarrollo paulatino de su obra le ha permitido manejar tanto la manufactura y las experiencias tangibles de recolección, como el manejo de técnicas digitales con el mismo enfoque experimental y una visión que retoma vestigios del pasado para reconstruir un presente codificado, donde coexiste lo arqueológico y lo antropológico en constante revisión. En palabras de Almao:
«Del interés por la arqueología desde mi infancia, sumado a la fascinación por la imagen, devienen mis prácticas artísticas actuales, donde por medio de la recolección de material de archivo (fotografías, postales, mapas, documentos, etc.) y también de cualquier objeto/material que guarde el registro de una experiencia humana, intervengo y por medio de capas y asociaciones voy generando nuevas metáforas para hablar del paisaje, el cuerpo, la memoria, las identidades, las disidencias, el país; una manera de hacer que dichas imágenes no desaparezcan resignificándolas (…)»
Ha participado en las muestras colectivas Premio Eugenio Mendoza #17 (Sala Mendoza, Caracas, 2026); Caracas 25. Aquí y ahora (Espacio Arte al Cubo, Caracas), Digresiones (Cacao Cultura, Valencia), ambas en 2025; DECENIO (Espacio Monitor, Caracas); 11 videos venezolanos (1982-2022) al Museo de Arte Reina Sofía (Sala Mendoza, 2024); Subasta 74 (Sala Mendoza); Todo lo visto, todo lo hecho (Museo Raúl Anguiano, Guadalajara, México, 2023); SERENDIPIA>POST_READY_MADE (Espacio Monitor, Caracas); Atlas inconcluso de un paisaje en proceso (Galería Abra, Caracas); Premio Eugenio Mendoza #16 (Sala Mendoza, 2021), y Hacia una historia de la mirada. El retrato en la colección Archivo Fotografía Urbana (Sala Mendoza, 2019).
Ha realizado las exposiciones individuales Toda arqueología de materiales, es una arqueología humana (Galería Spazio Zero, Caracas, 2021); La ruina invisible (Cacao Cultura, 2023); Todo albergue es transitorio (Galería Spazio Zero, 2018), y Monstruos perfectos (Museo de Arte Valencia, 2014).
Su obra ha sido reseñada en numerosas publicaciones digitales, catálogos y revistas especializadas, y a lo largo de su carrera ha recibido el Premio Contraloría del Estado Aragua del 40 Salón Nacional de Arte Aragua (2016); 2do premio del 5to Salón Octubre Joven (2015); Premio José Boraure del 20 Salón Anual de Artes Visuales “Héctor Rojas Meza” (2010); reconocimiento de la Asociación Carabobeña de las Artes del Fuego (ACAF) del 35 Salón Nacional de las Artes del Fuego (2008).
El Archivo resguarda en su colección una selección de obras del autor incluyendo imágenes de su serie Archipiélago y el videoarte El valle inquietante (2022), en el que incursiona en el área de la Inteligencia Artificial. Esta pieza de videoarte pertenece a una edición de tres, una se encuentra en el Archivo Fotografía Urbana y otra en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, en Madrid.



