Reproducimos hoy, como un homenaje a la ciudad de Caracas que llega a su aniversario número 459, el texto del historiador y curador de arte moderno y contemporáneo Ariel Jiménez en torno a la serie Las Esquinas de Caracas, del fotógrafo venezolano Alfredo Cortina (1903-1988). La selección de fotografías reproducidas en este portafolio corresponde al conjunto donado por El Archivo al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, en Madrid, en el año 2018.

de Alfredo Cortina al Museo Reina Sofía.
Aparecen el Director del Museo, Manolo Borja, la directora de Colecciones,
Rosario Peiro y la Directora de la Fundación Museo Reina Sofía, Ana Tomé (2014-2023); Diana López, Herman Sifontes, Santiago Sifontes y Sofía Molinari.

de Alfredo Cortina al Museo Reina Sofía.
Aparecen el Director del Museo, Manolo Borja, Diana López, Herman Sifontes y Santiago Sifontes

de Alfredo Cortina al Museo Reina Sofía.
Aparecen el Director del Museo ,Manolo Borja, la directora de Colecciones,
Rosario Peiro, Herman Sifontes, Santiago Sifontes y Sofía Molinari.

de Alfredo Cortina al Museo Reina Sofía.
Aparecen el Director del Museo, Manolo Borja (2008-2023), la directora de Colecciones,
Rosario Peiro y la Directora de la Fundación Museo Reina Sofía, Ana Tomé (2014-2023).
Diana López, Herman Sifontes, Santiago Sifontes y Sofía Molinari.
Las Esquinas de Caracas es un estudio a la vez topológico e histórico de la ciudad: que estudia la urbe en su desarrollo histórico y urbanístico, puesto que lo hace en un momento (1952-54) en el que esa nomenclatura tradicional de las esquinas gracias a la cual se ubicaban los ciudadanos, y la rejilla en la que se sustenta, están desapareciendo tras los proyectos modernos que la deshacen.
Es un proyecto que intenta registrar una estructura urbana en el momento justo en el que está siendo suplantada por otra. Una donde el individuo podía ubicarse a pie, gracias a la nomenclatura de las esquinas, suplantada por otra de conjuntos mayores, donde urbanizaciones independientes se conectan entre sí por vías rápidas que presuponen el automóvil y donde las relaciones de cercanía geográfica y afectiva se diluyen en favor de relaciones a distancia, mantenidas gracias al teléfono y al automóvil. Donde las relaciones humanas no dependen ya de la cercanía física y geográfica (conexiones de proximidad), sino de nexos económicos y convergencia de intereses.
Las Esquinas de Caracas no es pues simplemente un proyecto fotográfico, sino un intento por registrar fotográficamente un momento histórico de pasaje, de transformación urbana y societal profundo: el pasaje de una sociedad premoderna, signada por la cercanía geográfica, física y afectiva de los individuos, a una sociedad moderna, determinada por los medios tecnológicos de conectividad (automóvil, teléfono). Es, por eso mismo, un proyecto fotográfico que presupone una conceptualización que se ejecuta luego sistemáticamente, según un plan trazado de antemano. De allí que ese plan conceptual prescinda de la noción tradicional de la imagen cerrada sobre sí, para suplantarla por una donde la imagen es parte de una serie mayor que la justifica y explica.























