Barquisimeto, estado Lara, Venezuela, 15 de mayo de 1940 – 26 de julio de 1995.
Premio Nacional de Fotografía en su primera edición. Alirio José Sigala, mejor conocido como “José Sigala”, fue un reconocido fotógrafo, reportero gráfico y joyero venezolano nacido en el seno de una familia hacendada con tierras en Cabudare y Curarigua, en el estado Lara. Este entorno favoreció una cercanía de Sigala con la ruralidad y las tradiciones populares de la región, intereses que permearon en su trabajo y sus obsesiones particulares.
En 1958 inició estudios en la Facultad de Arquitectura de la UCV. Allí conoció al curador y gestor cultural Miguel Arroyo, quien fue su mentor y protector. Por recomendación suya, Sigala viajó a Inglaterra en 1959 para estudiar diseño industrial en la Escuela de Bellas Artes de Birmingham. En 1960 ingresó al Museum College of Arts de Filadelfia (Pensilvania, Estados Unidos) donde permaneció por tres años.
Se formó como joyero y artesano de la mano de Olef Scodfon, también por recomendación de Arroyo. Durante este periodo entró en contacto con la fotografía por el interés de lograr el registro visual de sus piezas. Recibió clases con Murry Weiss y Sol Libsohn, y conoció a Richard Avedon y Robert Frank. Con el primero mantuvo una cercana relación y el segundo fue una de sus grandes inspiraciones, especialmente por su fotolibro The Americans (1958). En esos años realizó fotografías para United Neighbour, una asociación civil estadounidense que buscaba gestar cambios civiles y legales a partir de documentación gráfica de problemas urbanos.
Si bien para algunos críticos el trabajo de Sigala se centró en la fotografía que mostraba el star system y show business venezolano, su interés por preservar una memoria colectiva le llevó a fotografiar también hechos noticiosos, la ruralidad y lo urbano. Como muestra de esto su primera exhibición individual, realizada en el Museo de Bellas Artes de Caracas (1964) por invitación de su director Miguel Arroyo, reunió fotografías realizadas en Europa y los Estados Unidos, pero también imágenes rurales de Curarigua y de los barrios pobres de Barquisimeto, para entonces contaba con 24 años de edad y tenía un año de haber regresado al país.
Empezó así una rica actividad expositiva en la que Sigala combinó la fotografia y la orfebrería. Entre sus muestras colectivas resaltan: Salón Nacional de Artes del Fuego (Ateneo de Valencia, Carabobo, 1971), por la que recibió la mención honorífica; Artes del fuego. Cerámica / Esmaltes / Joyas (Sala Mendoza, Caraca, 1972-1973), Salón Nacional de Artes del Fuego (Ateneo de Valencia, 1974); junto a Harry Abend es elegido para participar en la Primera exhibición de artesanía de las Américas organizada por el World Crafts Council en el Centro de Ciencias de Ontario (Toronto, Canadá, 1974); Exposición de artesanía contemporánea de las Américas junto a Harry Abend, Seka y Teresa Calderón (Sacramento, California, EE.UU.) y la IV Exposición anual de fotografía documental (1982).
Sigala se desempeñó como reportero gráfico y fotógrafo para múltiples medios impresos como El Nacional y El Informador de Barquisimeto, así como para las revistas Diners y Kena (1965), Zona Franca (1966), Variedades (1967) y Pandora (1983), y también medios publicitarios.
Para algunos historiadores, los retratos representan la faceta más notable de su obra. Sigala estudiaba sus personajes, relacionándolos con su entorno y tratando de capturar su esencia, ya mediante una rigurosa meticulosidad en el maquillaje, la vestimenta y la escenografía, como capturándolos en momentos de reposo o de total espontaneidad.
Como detalle de su obra, Sigala respetaba el encuadro original de sus fotos: «La foto no se equivoca, eres tú como fotógrafo quien incluyó las cosas que están en ella, y por algo están allí», dijo en el año 2007 al periodista y fotógrafo Francisco “Larry” Camacho.
En 1980 Sigala adquirió una casa en el centro histórico de Petare, cerca de Caracas, en el estado Miranda, que utilizó como residencia y estudio fotográfico. En 1990 se convirtió en el primer fotógrafo en recibir el Premio Nacional de Fotografía, otorgado por un jurado integrado por Josune Dorronsoro, JJ Castro, Sebastián Garrido, Thea Segall y Luigi Scotto.
También ejerció la docencia en el Instituto de Diseño Neumann y posteriormente en Barquisimeto, especialmente en talleres para los fotógrafos de El Informador.
Tras su fallecimiento en 1995, se han realizado varias exhibiciones póstumas entre las que destacan: El reino amable de José Sigala. Fotografía y objetos (Ateneo de Barquisimeto y Galería Espacio Alterno, Caracas, 1996), Sigala. Quisiera mirar las cosas hasta que me lloren los ojos (Centro Cultural Consolidado, Caracas, 1997) y La última molienda (Museo de Barquisimeto, 1998); Sigala, Inédito y común (Secadero 3 de la Hacienda La Trinidad Parque Cultural, Caracas, 2024; y Sigala: El hijo pródigo (Fundación Fototeca de Barquisimeto, 2025).
Su obra forma parte de importantes colecciones nacionales como la Galería de Arte Nacional, el Museo de Bellas Artes y el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, la Biblioteca Nacional y el Museo de Barquisimeto. Una obra suya forma parte, también, del acervo fotográfico del MoMA en Nueva York.
El Archivo Fotografía Urbana resguarda en su colección una variada muestra de sus retratos y fotografías de personalidades de la cultura y el entretenimiento.




