"La crucifixión del cochino levitando", 1993: © Nelson Garrido

Nelson Garrido

Fecha de publicación: abril 19, 2018

Caracas, Venezuela, 24 de agosto de 1952.

Primer y único fotógrafo en recibir el Premio Nacional de Artes Plásticas (Caracas, 1991). La decisión del jurado generó controversia, y el mismo fotógrafo avivó la polémica al quemar parcialmente el pergamino oficial, para incluirlo en su obra Autocrucifixión (1993). La irreverencia es su identidad. Artista visual, multifacético y experimental.

Garrido posee un lenguaje visual transgresor, a través de tres temas fundamentales: la muerte, la religión y la sexualidad: cadáveres de animales, desnudos, atrevidas puestas en escena, la violencia, ángeles, santos y seres mitológicos se entremezclan en su obra. En su serie Muertos en vía (1985-1988), Garrido buscó capturar la belleza de cadáveres de perros en descomposición a las orillas de las autopistas.

Pasó su infancia y juventud entre Europa, Chile y Venezuela, debido a las responsabilidades diplomáticas de su padre, Víctor Garrido Sutil. En Italia realizó sus estudios de primaria, y en Francia cursó la secundaria. Allí trabajó para el artista plástico Carlos Cruz-Diez, a quien considera su gran maestro.

Durante su estancia en Chile, entre 1969 y 1971, se especializó como retratista y publicó varias fotos del poeta Nicanor Parra en el libro Obra gruesa (1969), producido por la Editorial Universitaria.

Entre 1971 y 1974 fue fotógrafo de la Corocoteca, archivo documental sobre Venezuela del cronista Carlos Eduardo Misle, Caremis. En el ámbito editorial, trabajó para distintas publicaciones periódicas como la Revista M de la Fundación Neumann; la revista de la Fundación Bigott (donde tiene un amplio trabajo de fotografía antropológica); la revista Momento, Cuadernos Lagoven, entre otras publicaciones institucionales. Igualmente se desempeñó como editor por Venezuela de la revista Sueños de la razón/Fotografía Latinoameticana (2009-2015).

En sus inicios, realizó montajes escénicos y la fotografía para algunas obras teatrales de José Ignacio Cabrujas, y producciones cinematográfias de Román Chalbaud, entre otros dramaturgos y cineastas, lo que a su vez derivó en una práctica artística que se ha convertido en una de sus firmas: las puestas en escena que caracterizan gran parte de sus fotografías, como es el caso de La nave de los locos (1999), serie inspirada en el cuadro homónimo de El Bosco y en donde se puede apreciar claramente la estética barroca de la obra de Garrido.

En la evocación de la obra de artistas consagrados, este fotógrafo reinvidica la copia como detonante a nuevas propuestas, y es un gran defensor de lo que él denomina el copyleft y la libre circulación de las ideas, en contraposición al copyright. «Lo maravilloso del conocimiento es que circule», dice este hacedor de imágenes.

Otras puestas en escena son: Todos los santos son muertos (1989-1993), Estética de la violencia (2001), Adana y Evo (2007), Pensamiento unico (2008), El hombre bola y el mito andrógino (2015), entre otras series.

De acuerdo con el investigador y promotor cultural Gerardo Zavarce, las imágenes de Nelson Garrido «representan el drama específico de la sociedad venezolana».

Garrido defiende el error como parte del proceso de creación, siempre que se mantenga un proceso sistemático y metodológico de pensar la imagen.

Algunas de sus exposiciones individuales son: Mecánica y arte (Fundarte, Caracas, 1985), Muertos en vía (Ateneo de Caracas y Galería Mandril, Mérida, 1987; Hunter College, Universidad de Nueva York, Estados Unidos y en el Museo de Barquisimeto, 1988), Transverberaciones (Centro de las Artes, Ciudad Bolívar, 1994 y en la Galería Diners, Bogotá, 1997) y Anacronismos (Alianza Francesa de Mérida, en la Galería Julio Arraga en Maracaibo y en la ciudad Caracas, 1993), y una muestra antológica, De lo profano a lo sagrado, en el marco del XVIII Encuentros Abiertos, Festival de la Luz, La Plata, Argentina (2014).

Igualmente, ha participado en múltiples exposiciones colectivas, bienales y salones de arte en Venezuela, Colombia, Cuba, México, Estados Unidos, Canadá, España, Países Bajos, Alemania y Japón. Ha recibido los premios Atenea Fotográfica Fuera de Categoría y Atenea Fotográfica Mención Arte en el III Concurso Internacional Asfoto, “Lo mejor de la fotografía de América Latina” (Bogotá, 1995). En el 2019 formó parte del grupo de creadores visuales que conformaron la muestra Hacia una historia de la mirada. El retrato en la colección Archivo Fotografía Urbana en los espacios de la Sala Mendoza.

La docencia ha marcado la trayectoria de Garrido. Dictó sus primeros talleres en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela (1977), en la Academia de Fotografía Punto Focal, de Carlos y Jorge Cruz Diez (1978-1979), en el desaparecido Instituto de Diseño Neumann entre 1982 y 1983.

Estas experiencias educativas lo impulsaron a fundar La Organización Nelson Garrido (La ONG, 2002), como un lugar de reflexión cultural autogestionado “para los que no tienen espacio”. Algunos de sus alumnos han expandido la ideología de La ONG con sedes en Santiago de Chile, Buenos Aires y Madrid. Aunque en Venezuela el espacio cerró en 2022, sigue vigente su filosofía sobre el quehacer fotográfico entre sus pupilos. Garrido continúa dictando talleres de manera on line en otras plataformas alternas.

Su obra se encuentra en la colección del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas y en la Fundación Noa Noa. El Archivo Fotografía Urbana resguarda en su colección una selección de sus fotografías, entre ellas la emblemática Caracas Sangrante y La crucifixión del cochino levitando (1992), entre otras.

La nave de los locos, 1999 : © Nelson Garrido

 

La crucifixión del cochino levitando, 1993: © Nelson Garrido

 

Salvador Garmendia, s/f: © Nelson Garrido

 

Caracas Sangrante, 1993: © Nelson Garrido

                                                           

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