Caracas, Venezuela, 1969.
Ha desarrollado su obra fotográfica dentro del campo multidisciplinario, con nexos en el reporterismo gráfico, la historia, la crónica y el ensayo fotográfico, en torno al tema central de la violencia. Comunicador social egresado de la Universidad Central de Venezuela, ha realizado cursos de fotografía con los fotógrafos Carlos Ferreira y Nelson Garrido. Entre 1995 y 2005 formó parte del Grupo Contratipo, con el cuál colaboró para revistas como Ocean Drive, Revista Gerente y Publicidad y Mercadeo. En los inicios de su carrera periodística trabajó en el diario El Nacional, donde se familiarizó con el área del reportaje gráfico.
Más allá del formato documental, Toro-Diez se plantea proyectos de largo aliento donde emplea estrategias de investigación ante casos concretos y hechos reales, producto de la manifestación de la violencia estructural o silenciosa, con estrategias similares a las de un historiador con espíritu de criminólogo, enfocado en aspectos residuales de episodios violentos, pero con una fuerte carga estética y poética en su resolución final. La archivología y la recolección de evidencias son dinámicas constantes para la realización de su obra, en analogía con prácticas forenses, lo que vincula su discurso a las manifestaciones del arte contemporáneo. La realidad política y social venezolana de las últimas tres décadas, es un campo donde Toro-Diez encuentra un espacio expresivo, crítico y de reflexión.
Además de las exposiciones dentro y fuera del país, en las cuales ha mostrado su trabajo investigativo y la itinerancia del proyecto Expedientes, el autor ha reunido sus planteamientos en publicaciones tales como Bunker (2019), editado por La Cueva Casa Editorial, donde documenta visualmente aspectos clave de un secuestro y recrea los hechos confrontándolos con testimonios, entrevistas y una crónica periodística de María Isoliett Iglesias; en Usier (2019) publicado por Monroy Editor, registra el desmantelamiento de una fábrica textil en Venezuela y se detiene en los objetos abandonados para elaborar una narrativa que confronta el trauma financiero y emocional de un grupo humano, con los ejercicios de poder autoritario de una minoría; en Expedientes: Fragmentos de un país (2015), editado por Ediciones B, muestra la violencia a través del minucioso registro de material recolectado en diferentes sucesos y distribuido por categorías: plomos, sillas, etiquetas, blísteres, etc. Estas publicaciones incluyen textos de carácter colaborativo, con escritores y otros artistas invitados a formar parte de la investigación, para ofrecer sus respectivos enfoques en torno a las imágenes, su propuesta estética y su polémico discurso, que ha marcado su carrera como fotógrafo inscrito en las prácticas artísticas de actualidad.
Ha participado en diversas muestras colectivas en Venezuela, Chile, República Dominicana, Estados Unidos, España y los Países Bajos entre las que destacan: TBT (Reset Gallery, Caracas, 2025), Revelado Sincrónico (Reset Gallery, 2024), Fisuras (Una inmersión profunda entre trauma y memoria), (Galería Marcela Lobo, Festival Off, Photo España Madrid, 2023); Venezuela in Chaos (Noorderlicht Gallery, Países Bajos, 2017), Basta! (John Jay College of Criminal Justice, Nueva York, 2016); Plomo (Mérida Foto,Museo de Arte Moderno Juan Astorga, Mérida, Venezuela) y Levedades insostenibles (Galería PHEED.edu Barcelona, España), las dos en 2014; Memento Mori (Centro de la imagen, Santo Domingo, República Dominicana, 2012), Confin del Mundo, en el Festival Internacional de Fotografía en Valparaíso (Chile, 2011), Arte Sin Mordaza (Centro de Arte Los Galpones, 2010); Censura a la carta (La Organización Nelson Garrido, Caracas, 2003) y Primera Bienal de Fotografía Venezolana Daniela Chappard, (Centro de Arte La Estancia, Caracas, 2000).
De sus exposiciones individuales se pueden destacar: Ruptura (Sala FotoContacto, Centro Cultural de la Universidad Católica Andrés Bello, Caracas, 2022), Tropus (Galería D’Museo, Centro de Arte Los Galpones, Caracas, 2018), Expedientes (Galería Universitaria Braulio Salazar, Valencia, Venezuela, 2017); Expedientes. Fragmentos de un país (Centro Cultural Casa Elizalde, Barcelona, España) y Desaparecidos (Museo de Arte Contemporáneo del Zulia, Maracaibo, Venezuela), ambas en 2016; Fragmentos (La carnicería, Escuela Roberto Mata, Caracas, 2014); Plomo (El anexo/Arte Contemporáneo, Caracas), Metales Pesados Visual (Sueños de la Razón, Santiago de Chile) y Nadie se atreva a llorar… Dejen que ría el silencio… (La Organización Nelson Garrido, Caracas), las tres en 2013.
Ha recibido mención especial en la III Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de la Universidad de los Andes (Mérida, Venezuela, 2014); primer lugar (Fotografía) del 1er Concurso Arte Sin Mordaza (Caracas, 2010) y la primera mención en la Primera Bienal de fotografía Venezolana Daniela Chappard (Caracas, 2000). El Archivo Fotografía Urbana posee en su colección una selección de piezas del autor, entre ellas las de sus series Nadie se atreva a llorar…dejen que ría el silencio (2011-2012), propuesta que reúne escenas de crímenes comunes en la cotidianidad del país, y Llaves (2014), que forman parte de su proyecto Expedientes y Fragmentos.









