De la serie "Skeleton Coast", 2005: © Alexander Apóstol 

Alexander Apóstol

Fecha de publicación: febrero 18, 2018

Barquisimeto, estado Lara, Venezuela, 02 de julio de 1969.

Alexander Apóstol es un artista multidisciplinario que aborda, a través de la fotografía y el video arte, los temas vinculados a la masculinidad, el cuerpo, la identidad, la marginalidad, y las diversas manifestaciones del poder. Su obra se caracteriza por un análisis crítico del modernismo latinoamericano y en especial de Venezuela.

Entre 1968 y 1990, estudia Artes, con especialización en Cine y Artes Plásticas, en la Universidad Central de Venezuela. Es allí donde la investigadora María Teresa Boulton lo introduce en la fotografía social y política. En esa época conoce al fotógrafo de moda Fran Beaufrand, quien le hace conocer la fotografía contemporánea, con énfasis en la fotografía de género. Entre ambas visiones se gesta parte del trabajo de Apóstol.

En esa época, participa en el Taller Manoa, dirigido por el fotógrafo Ricardo Armas. Estos estudios prácticos le dejan una profunda influencia en el uso del laboratorio y la experimentación, en la crítica y argumentación del discurso fotográfico. Allí conoce a una vigorosa red de jóvenes fotógrafos.

En 1992 es invitado al histórico survey de fotografía latinoamericana organizado por Fotofest en Houston. Conoce a los fotógrafos Luis González Palma, de Guatemala, y al newyorkino Joel-Peter Witkin, ambos reconocidos internacionalmente y quienes ejercieron influencia sobre su obra temprana.

En 1994 presenta en los espacios del Museo de Arte Contemporáneo Sofía Imber, Gallinero feroz, y se convierte en el artista más joven en realizar una muestra individual en la institución. La exhibición, comenta el curador Carlos Enrique Palacios, llamó la atención de la crítica del momento por la manera irónica en que Apóstol trabajaba temas tan poco tratados para la fecha como los problemas de la sociedad venezolana de finales del siglo XX: el machismo, o la necesidad de consumo vinculada a los medios de comunicación y a la sociedad de masas.

«La serie de Gallinero feroz fue mi primer trabajo profundamente personal y que cuestionaba mi lugar en lo social y en lo sexual a partir de mi estructura familiar. Sigo respetando muchísimo ese trabajo y hoy día lamento no haber realizado una veintena más de aquellas imágenes tan elaboradas. Era muy joven cuando realicé esta serie y hay una parte de investigación y otra muy intuitiva», señala Apóstol en entrevista con Rolando Carmona para Artishock (2024).

Experimenta en el revelado de sus fotografías utilizando formatos menos convencionales, como telas, platos y baldosas de cerámica, sin abandonar del todo el papel fotográfico. Apóstol hace también uso de técnicas más clásicas de fotografía y emplea recursos como el collage y el fotomontaje, lo que resulta en una obra híbrida y multifacética, cuyo hilo conductor son los temas de la modernidad y de las identidades, así como un marcado y oscuro sentido del humor.

«Apóstol crea un código de doble lectura: por un lado, aparece lo convencional, la causalidad sensata que producen las imágenes vistas por separado; por el otro, lo desconcertante a simple vista, que va más allá del acatamiento de lo previsible y que se ubica en el plano de la intimidad de la conciencia», afirma la investigadora, Lía Caraballo, citada por Juan Carlos Palenzuela en Fotografía en Venezuela. 1960-2000 (2001).

Como muchos artistas de su generación, Apóstol se ha interesado por el tema de la ciudad y su arquitectura, desde donde trabaja el problema de la modernidad en Latinoamérica y, más específicamente en la ciudad de Caracas. Ejemplo de esto son sus series Caracas suite, Fontainebleau, Soy la ciudad y Residente pulido. En el video, Soy la ciudad un hombre travestido se arregla frente a la cámara mientras recita fragmentos seleccionados del emblemático libro Hacia una arquitectura (1927) de Le Corbusier. Los fragmentos hablan sobre la condición del hombre como un animal civilizado y describe a la arquitectura como un artefacto que lo encierra como una jaula, haciendo un juego con la identidad del personaje y los preceptos sociales que le encierran dentro de determinados patrones sociales.

En 1995, Apóstol pasa formar parte de los artistas representados por la galería Throckmorton Fine Art, en Nueva York. A partir de ese momento su trabajo se exhibe de manera individual en diversas galerías y museos en Estados Unidos, Europa y Latinoamérica. Actualmente lo representa Mon + Charpentier Galerie en Paris.

Ha participado en múltiples muestras colectivas, entre las que destacan: la XXV Bienal de São Paulo, en el año 2002, en la que participa con la serie Residente pulido; la exposición Under the sun, en el Museo Guggeheim de NY, con Contrato colectivo cromosaturado y la XII Bienal de Shanghái, donde exhibe, por primera vez su serie Régimen: dramatis personae.

Su obra ha sido reseñada en varias publicaciones entre las que destacan: 100 artistas latinoamericanos (Rosa Olivares, 2007), Arte venezolano contemporáneo (Julieta González y Jesús Fuenmayor, 2007), Vitamin ph (Katerina Gregos, 2006), Art photography now (Susan Bright, 2005), Digital art (Christine Paul, 2003), Mapas abiertos (Alejandro Castellote, Juan Antonio Molina e Iván de la Nuez, 2003), Fotociudad (María Elena Ramos, 2003), Fotografía venezolana contemporánea (Juan Carlos Palenzuela, 2001), BLINK: 100 photographers / 10 curators / 10 writers (2002), MALE / FEMALE (VV.AA., 1999), Image and memory: photography from Latin America, 1866-1994 (Fernando Castro, B. Kossoy y L. Parkinson, 1997), Romantica. Imaginni del cuore e della colpa (Denis Curtis, 1997), Critical focus (A.D. Coleman, 1995) y Anotaciones sobre la fotografía venezolana contemporánea (María Teresa Boulton, 1990).

Ha recibido múltiples galardones a lo largo de los años: la Beca Endesa para Arte Contemporáneo en España; el primer premio de la Bienal de Cuenca, Ecuador (2004). Fue artista residente en Casa de Américas, Madrid en el 2002 con el apoyo de la Fundación Carolina. Desde entonces, Apóstol reside en España y mantiene estrechos vínculos con Venezuela, donde ha realizado muchas de sus obras.

El Archivo Fotografía Urbana resguarda en su colección un cuerpo de fotografías de Apóstol, de las series Soy la ciudad, Fointanebleau, Skeleton coast, Le Corbusier quemado en Bogotá y La desaparición de los partidos políticos. En el 2021, en coedición con la editorial española La Fábrica, El Archivo publicó el PHotoBolsillo Alexander Apóstol como parte de la colección de autores latinoamericanos.

 

«Soy la ciudad», stills del vídeo homónimo, 2005: © Alexander Apóstol

 

«Fointanebleau: Plaza Venezuela», 2003: © Alexander Apóstol

 

De la serie «La desaparición de los partidos políticos», S/f: © Alexander Apóstol

 

Le Corbusier quemado en Bogotá IV, 2005: © Alexander Apóstol

                                                           

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