"Eladio Montiel jugando bolas criollas, Los Guayabitos". Caracas, Venezuela, 1944: Alfredo Boulton © J. Paul Getty Trust

Alfredo Boulton

Fecha de publicación: abril 29, 2018

Caracas, Venezuela, 16 de junio de 1908 – 27 de noviembre de 1995.

Fotógrafo, crítico e historiador del arte moderno, uno de los más influyentes del siglo XX venezolano.

Su objetivo como fotógrafo fue muy claro: producir un conjunto fotográfico que cubriera todo el territorio nacional en sus regiones más características. Captar la imagen de ese país todavía desconocido; sus paisajes, sus habitantes, sus pueblos y ciudades. Al ser él mismo testigo del “surgimiento” de un proyecto moderno, con una visión clara y consciente de la fuerza de la fotografía como herramienta de testimonio epocal y de sentido histórico, Boulton centró su interés y su mirada en la Venezuela que, a mediados del siglo XX, soñaba con modernidad y progreso.

Su trayectoria como fotógrafo y hacedor de imágenes comenzó a su regreso de Europa, en 1928. El acceso a la fotografía y revistas de arte internacional lo enfrentaron al ejemplo de grandes fotógrafos modernos; artistas europeos como Alexander Rodchenko o Henri Cartier-Bresson, y a otros artistas norteamericanos como Man Ray, Dorothea Lange, Ansel Adams y Walker Evans, todos con una característica particular que los une: una clara intención de enaltecer y hasta dignificar sus objetivos fotográficos, trascendiendo los estereotipos temáticos y estilísticos de la práctica fotográfica de finales del siglo XIX y principios del XX.

Es precisamente ese deseo de acentuar la belleza de un sitio o personaje, de captar sus particularidades más notorias y elevarlas a la categoría de prototipo, lo que define gran parte de la estética moderna en la obra de Alfredo Boulton.

A su llegada a Venezuela, Boulton siente la necesidad de darle un rostro concreto a esa realidad nueva e inexpresada que era la América Latina. Particularmente el país, tierra adentro, aún era desconocido para una mayoría de conciudadanos. De ahí surge su inquietud de preservar en imágenes los paisajes y sus habitantes, como un reflejo del potencial devenir venezolano.

Su talento yace en la agudeza de su obra que, con gran sentido estético, refleja las características de la Venezuela pueblerina y rural. Boulton no toma una imagen objetiva de lo que ve, sino que la construye desde la emoción, desde un sentimiento de pertenencia absolutamente nuevo en Venezuela. Bajo esa perspectiva, creó un escenario edénico sobre el cual se construirían las bases de una nación nueva. A Boulton se le considera un pionero de la fotografía modernista. La manera en que se manifiestan estos atributos en su producción fotográfica, a rasgos generales es «en primer lugar esa fe progresista que hace del futuro su preocupación primera; proponiéndose, en segundo lugar, la tarea de figurar ese país nuevo cuyas raíces se hunden en la realidad mestiza de América; resaltando, luego, sus rasgos más notorios y prototípicos y, por último, materializándolo en imágenes cuya construcción delata una conciencia nueva, o renovada, de su artificialidad» (Ariel Jiménez, Alfredo Boulton I. Figurar a Venezuela, 2020).

Su obra siempre irá de la mano del viaje, de sus recorridos por el país. Sus fotografías publicadas en el Cojo Ilustrado (1892-1915) fueron una gran referencia para dar a conocer las ciudades del interior del paìs. Así comienza Boulton con su primer viaje a los Andes en los años 1939 y 1940. Ese mismo año publica Imágenes del occidente venezolano (1940), su primer gran ensayo fotográfico. Le siguen Los llanos de Páez (1950), La Margarita (1952). Más adelante publica, en su libro Imágenes, de 1982, un conjunto retrospectivo de su producción fotográfica, entre las que destacan: Una noche sobre el Monte Calvo (1932); Blanca (1936); Girasoles y La Salamandra (1935); Estudio en Caoba (1936) o Esperanza, del mismo año.

El fotolibro La Margarita se anticipa al posterior desarrollo y auge del fotolibro en Venezuela. También fue precursor en explorar los desnudos e imágenes homoeróticas que, al estar impregnadas de una carga sensual, eran imposibles de leer y de aceptar hasta los años sesenta, cuando llegan los diferentes movimientos de reivindicación para las minorías raciales, políticas, religiosas y sexuales.

Su obra forma parte de importantes colecciones internacionales como el MoMA en Nueva York y en el año 2020 el Getty Research Institute, en Los Ángeles, EE.UU., adquiere su archivo. El Archivo atesora en su colección una selección de varios de sus trabajos copiados en papel.

 

Carlos Raúl Villanueva. 1948: Alfredo Boulton © J. Paul Getty Trust
Pavana. 1930: Alfredo Boulton © J. Paul Getty Trust
Niña de Margarita. Isla de Margarita, estado Nueva Espara, Venezuela, 1939-1950: Alfredo Boulton © J. Paul Getty Trust
Carlos Raúl y Sandy Calder en Pampatar. Isla de Margarita, estado Nueva Esparta, Venezuela, 1954: Alfredo Boulton © J. Paul Getty Trust

                                                           

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