Caracas, Venezuela, 17 de marzo de 1956.
Artista visual conocida primordialmente por su serie de trabajo ICONOS. Su obra fotográfica se destaca fundamentalmente por la creación de mundos ficcionales desde el género del retrato. Aborda aspectos fundamentales de la postmodernidad a través de la fusión de formas, estilos, tiempos, y gustos que rompen con los estereotipos de la fotografía clásica al incorporar valores del cine, la pintura y la fotografía misma. Confronta la realidad estética pictórica y se funde con lo ficticio de la imagen fotográfica plasmado todo en un espacio bidimensional.
Es Licenciada de Comunicación Social en la Universidad Católica Andrés Bello. Un año después de finalizar sus estudios en 1976, viaja a Nueva York y comienza su formación en Cine y Televisión en New York University y estudios de postgrado en Columbia University. Su primer acercamiento con la fotografía ocurre durante el verano de 1983: tras la imposibilidad de regresar a Venezuela, varios encuentros fortuitos entre Ricardo Armas, fotógrafo y profesor venezolano, y Scannone orquestaron lo que será su paso por la escuela de fotografía en The New School for Social Research, donde complementa su formación práctica y de laboratorio con la teórica y académica.
«No me interesaba la calle, me interesaba la gente.Empecé a invitar a mis amistades, a mis compañeros a hacer fotos contando historias, en apartamentos, azoteas, y salieron cosas bien interesantes. Y luego me metí en los nightclubes a tomar fotos, fotografías siempre con el elemento humano», relata Scannone en el programa de radio Arte con Estilo, conducido por Caresse Lansberg (julio, 2015).
En Nueva York explora por primera vez el universo del retrato. Su interés yace en el estudio que será su laboratorio de exploración; aquel que se abre a las infinitas posibilidades de la intimidad, la posibilidad del ambiente controlado y dirigido. Un espacio cerrado e intervenido donde su afición por los elementos decorativos, las ambientaciones lúdicas, la escenografía y la teatralidad la llevan a incursionar de manera intuitiva pero asertiva en el retrato, lo que da origen a su primer cuerpo de trabajo Un mordisco a la gran manzana (Celarg, 1989) con el cual obtiene el Premio Fundarte.
Al regresar a Venezuela, a finales de la década de los 80, trabaja en Radio Caracas Televisión (1985-90), y en la Revista Exceso (1996- 99), con Ben Ami Fihman como director. En ese período, el fotógrafo José Sigala reconoce el potencial de Scannone al ver su portafolio en blanco y negro donde retrata personalidades de la alta sociedad venezolana. Estos retratos de luz continua, sin flash, serán el punto de inicio a un mélange de conceptos que marcarán la pauta de su siguiente propuesta, e impulsaron su participación en la exposición colectiva 5×5, en el marco de los 150 años de fotografía (Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, 1989) que reunió a cinco fotógrafos norteamericanos como Annie Leibovitz, Robert Mapplethorpe, Arnold Newman, Herb Ritts y Bruce Webber, con cinco venezolanos, junto con ella, José Sigala, Fran Beaufrand, Memo Vogeler y Elena de la Ville. Muestra que luego se amplió a Colombia y fue expuesta en el Banco de la República.
Influenciada por grandes maestros de la fotografía como Duane Michels y Diane Arbus, Scannone abandona los modelos elegantes de las revistas en las cuales acostumbraba a trabajar, y elige a personas cercanas, familiares a su entorno, pero que no son necesariamente individuos cotidianos, y da inicio a sus fotoromans: exploraciones narrativas que se presentan en formato visual. En su obra, la fotografía y la pintura se enfrentan cara a cara con los límites entre la relación de la imagen, especialmente las imágenes del cuerpo, y el trabajo narrativo que entra en la construcción e interpretación de la imagen pictórica.
La serie ICONOS es el producto de la incursión que hace Scannone dentro de la totalidad narrativa de una imagen. Como destacó Armando Coll: «Es un anhelo que subyace en el principio mismo de la fotografía, un juego entre ficción y realidad, y el inevitable propósito de la imagen de novelarse a sí misma. En una era pre-digital, el efecto narrativo se plantea entre realidad e imagen, y se construye la obra desde la re-creación artesanal del escenario, de la mano del vehículo analógico –en este caso, su cámara Hasselblad».
ICONOS es parte del proyecto desarrollado por el Fondo Venezolano Americano para las Artes, VAEA, que promueve el intercambio artístico entre Estados Unidos y Venezuela. Fue expuesta en la muestra Cualquier parecido a la ficción es pura coincidencia, presentada en la Galería Vía (1992), en el Museo de Arte de Maracay (1993) y en la Sala de Arte de la Universidad Complutense en Madrid, España (1996). Scanonne también fue parte de la colectiva Paralelo 11 en el Museo Alejandro Otero (1993) junto a otras 10 mujeres artistas venezolanas. En los siguientes años, Scannone participa de numerosas colectivas y exhibiciones entre las cuales se destacan Al norte del Sur. Venezuelan art today en el PhillBrook Museum of Art, Tulsa, Oklahoma (1997), Salón Dior de Caracas con mención especial (1999) y Palladium en el Museo Alejandro Otero, Caracas (2007).
Sus exploraciones más recientes se alejan del objeto fotografiado para adentrarse en el paisaje a color que hace énfasis en las abstracciones de Napa Valley (California) y Chuao (estado Aragua, Venezuela). Con su cámara Nikon, deja atrás las complicaciones intrínsecas a las relaciones humanas para aventurarse con paisajes desolados.
Su obra formó parte de la colectiva Hacia una historia de la mirada: el retrato de la colección Archivo Fotografía Urbana en la Sala Mendoza de Caracas (2019). Actualmente, la artista mantiene presencia activa a través de plataformas digitales. El Archivo Fotografía Urbana resguarda en su colección retratos de su serie ICONOS.




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