Lavello, Italia, 09 de mayo de 1946.
Fotógrafo de origen italiano, residenciado en Venezuela. Rafael Salvatore explora escenas de la vida cotidiana. Desde su incursión en la foto fija hasta el registro testimonial, ha construido un mapa visual de la experiencia venezolana que articula lo íntimo y lo colectivo. Ese puente entre lo cinematográfico y lo documental constituye una de sus principales aportaciones a la memoria visual del país.
Migró a temprana edad con su familia a Argentina, donde inició su formación en teatro y periodismo. Desde 1970, participó en el grupo de investigación Lugar del Arte del Hombre (LAH), espacio de experimentación en el que desarrolló una mirada sensible a los vínculos entre arte, cultura y cotidianidad. En 1973 se trasladó a París y trabajó en la UNESCO y Radio Francia Internacional. Su primera aproximación a la fotografía fue dentro de un laboratorio, al aprender técnicas de revelado analógico, al tiempo que ejercía como corresponsal para medios europeos. Al llegar a Venezuela en 1979 se residenció primero en Cumaná y a partir de 1990 se mudó a Caracas. En ese tránsito entre lo rural y lo urbano consolidó su rigor técnico y su conciencia del valor documental de la imagen.
En los años ochenta y noventa fue reconocido por los investigadores María Teresa Boulton y Juan Carlos Palenzuela como parte de una generación que incorporó una dimensión reflexiva y narrativa al estilo documental. Su obra comparte una sensibilidad crítica frente a la realidad venezolana con autores como Paolo Gasparini, Vasco Szinetar, Ricardo Armas o Claudio Perna. Junto a ellos, contribuye a una nueva forma de documentar, legitimando la foto fija y el archivo visual como espacios de producción artística y memoria cultural.
Participó en 1984 en las exposiciones colectivas I Bienal de La Habana y Tercer Coloquio Latinoamericano de Fotografía (La Habana), y la I Bienal de Maracaibo, al tiempo que presentó su primera exposición individual Cal y Canto (Monumentos Históricos del Edo. Sucre) (Casa Natal de Andrés Eloy Blanco, Cumaná). En 1985 realizó Venezuela, AMIGO / El Papa está contigo (Museo Gran Mariscal de Ayacucho, Cumaná, 1985). En 1986 exhibió Cercano Oriente (Galería El Daguerrotipo, Caracas) y Los habitantes de la Tierra de Gracia (Show Theatre Gallery, Londres) o también Habitantes da terra abençoada (Fundação Calouste Gulbenkian, Lisboa, 1986). Fue parte de la exposición colectiva 3 fotógrafos de hoy (Museo de Bellas Artes de Caracas, 1989). Entre sus individuales, Fijaciones que una foto fija –expuesta en Los Espacios Cálidos en 1997– se convirtió en una exposición clave para comprender su relación con el cine, selección que se replicó en la Sala NG (Caracas, 2007). En 1998, exhibió Retrospectiva fotográfica de Cruz Quinal (Museo Taller Cruz Quinal, San Lorenzo, Edo. Sucre), y, en el año 2025 ofreció una lectura más amplia y contemporánea de su archivo de foto fija sobre Cruz Quinal, Juan Félix Sánchez, el diablo de Cumaná y de los mineros en el oriente del país en la exposición De iluminados y quimeras: Luces y sombras de un país bajo la mirada de Rafael Salvatore (Habitar el Cine, Centro de Arte Los Galpones, Wiriwao Proyectos y Archivo Fotografía Urbana, Caracas).
Durante su carrera, Salvatore ha publicado los fotolibros Fijaciones que una foto fija (Fundación Cinemateca Nacional, 1997), Foto-Fija… ma non troppo (Fundación Cinemateca Nacional, 2009), Ritos mortuorios (autoeditado, 2016) y Cuentos de fotografía (Gráficas Lauki, 2021). Además, participó como fotógrafo invitado en libros de la Editorial Diagrama, Así es Caracas (1992), Así es Margarita (1996) y Así es Venezuela (1997). Asimismo, su obra y su práctica han sido citadas en publicaciones de referencia de la fotografía venezolana como la revista Extracámara (CONAC, 1997), Anotaciones sobre la fotografía venezolana contemporánea (Monte Ávila Editores, 1990) y Fotografía en Venezuela, 1960–2000 (Movilnet, 2001).
Ha recibido diversos reconocimientos tanto a su trayectoria como a su influencia en la fotografía venezolana, entre ellos, el primer lugar del II Premio de Fotografía Venezolana del CONAC (1982); I premio del Salón de Fotografía de Maracaibo (1984); mención del Premio de Fotografía Luis Felipe Toro (1985, y segunda mención en 1988); gran premio de la IV Bienal Nacional de Artes Plásticas de Oriente (1997); Premio Andrés Mata en la categoría de periodismo fotográfico (1998); Premio Ateneo de Valencia en la I Bienal de Fotografía José Sigala (1998); Premio Eladio Alemán Sucre del LVI Salón Arturo Michelena (1998), y Premio Iván Petrovszky del LVIII Salón Arturo Michelena (2000). En 2012 fue nombrado Maestro Honorario de la Universidad Nacional Experimental de las Artes (UNEARTES).
La poeta Blanca Strepponi describe la mirada de este fotógrafo como la de un testigo casi omnipresente: «Así que el fotógrafo está, pero tan aceptado por sus “modelos” que es como si no estuviera y uno fuera entonces un espectador ignorado, un voyer espiando el paisaje humano a través de una gran cerradura» (Rafael Salvatore, joven para siempre, 2012).
La obra de Rafael Salvatore forma parte de importantes colecciones institucionales, entre ellas la Biblioteca Nacional de Venezuela, la Fundación Noa Noa y el Museo de Bellas Artes, todas en Caracas. El Archivo Fotografía Urbana guarda una selección de catálogos y programas de exposición para referencia en la Biblioteca Alfredo Cortina, así como sus fotolibros Ritos Mortuorios y Cuentos de fotografía. En el fondo visual se conservan las imágenes El diablo de Cumaná (1982), Cruz Quinal y su madre, Juana Quinal (1982), y un retrato de Juan Félix Sánchez (1985), parte de su registro de Cumaná y la región nororiental que realizó en los años siguientes a su llegada a Venezuela.





Vista de sala de De iluminados y quimeras. Caracas, Venezuela, mayo de 2025: Registros cortesía Habitar El Cine
Selección de publicaciones de Rafael Salvatore en la Biblioteca Sala Alfredo Cortina
